Respuesta a los alumnos de 4º de ESO del IES Rafael Dieste de A Coruña
Siendo ya un riesgo bucear, mayor lo es en aguas heladas como las que encontramos aquí, que están entre 0ºC y 1ºC. Además con el frío, el metabolismo humano se altera, principalmente para generar calor para contrastar el frío externo, por lo que no sirven las tablas de descompresión normales.
Por este motivo nosotros en particular preferimos no bucear muy profundo; asta el momento nuestra mayor profundidad alcanzada han sido los 25 metros y en ningún caso entramos en descompresión.
La estrella de mar enviada hace unos días es Odontgaster validus, una de las más frecuentes aquí y endémica de aguas antárticas. Los equinodermos (estrellas, erizos, holoturias y ofiuras) son uno de los grupos de invertebrados más frecuentes en la Antártida, con una alta biodiversidad.
Además, son también abundantes las anémonas de mar, los crustáceos del grupo de los anfípodos y de los isópodos, que alcanzan tamaños muy grandes (de hasta varios cm) comparados con las especies de aguas templadas), los tunicados, los pignogónidos o arañas de mar y los gusanos del grupo de los nemertinos. Los moluscos están bien representados por varias especies muy frecuentes de gasterópodos, bivalvos y cefalópodos.
En la mayoría de las costas marinas, la distribución de algas y animales sigue un patrón muy similar, aunque lógicamente varian las especies. Por ejemplo, en los primeros metros de agua, hasta 10 ó 12 de profundidad, predominan las algas que pueden llegar a cubrir casi completamente los fondos rocosos. En la bahía Fildes de la isla del Rey Jorge, donde nos encontramos, las algas que predominan en este intervalo son varias, destacando las algas pardas de los género Desmarestia e Himantothalus, cuyos frondes pueden medir varios metros de longitud. Los invertebrados se encuentran debajo de esta espesa cobertura algal. Aparte de estas algas pardas o feofíceas, también se presentan aquí varias especies de algas rojas o Rodofíceas. Después de temporales en el mar, las playas de la bahía Fildes aparecen con un cinturón característico de algas rojas en la parte más alta de la zona de mareas.
Durante el invierno, las capas más superficiales de agua marina se congelan, con un espesor variable según las zonas. Los animales de los fondos marinos que disponen de movilidad pueden emigrar hacia más abajo, hacia aguas abiertas, pero los que no lo pueden hacer quedan atrapados en el hielo. No se han hecho muchos estudios sobre ello, pero parece ser que muchos invertebrados pueden sobrevivir a la congelación durante el invierno.Gracias por vuestro interés en nuestras investigaciones.