Respuesta a Javi:

Aquí estamos en la época del verano austral y por lo tanto las temperaturas no son muy bajas, realmente es posible que en muchas zonas de España y del resto de Europa en estos momentos haya una temperatura mucho más baja que aquí.

Durante el mes que llevamos en la isla del Rey Jorge, las temperaturas se han mantenido entre 0ºC y 4-5ºC, aunque cuando hace viento, lo cual es frecuente, la sensación térmica puede ser de -10ºC ó -15ºC. De modo que no se necesita una ropa muy específica para estar en tierra, en todo caso, similar a la que nos ponemos cuando vamos de excursión a la montaña en invierno o a esquiar.

Los guantes, eso sí son imprescindibles porque por las manos es por donde se suele perder más temperatura corporal. Para bucear lógicamente usamos trajes secos de neopreno de 7 u 8 mm de grosor que deben ser totalmente herméticos para impedir la entrada de agua. Guantes también secos que se acoplan perfectamente a las mangas del traje. El traje aísla del agua exterior, pero para impedir la pérdida de calor interno debemos ponernos dentro otro vestido monopieza de tejido térmico que debe estar en contacto con nuestra piel y que nos da un cierto confort interno. Nosotros utilizamos máscaras de buceo convencionales, lo cual indica que los labios y parte de la cara están en contacto con el agua helada. La sensación de frío en estas partes es muy fuerte cuando nos tiramos al agua, como de infinitas agujas de hielo que nos pinchen la cara, pero a los pocos minutos el cuerpo se adapta a ello. El principal problema el frío de las manos; a pesar de los guantes secos y de otros que yo particularmente me pongo dentro las manos se enfrían rápidamente, comenzando por la punta de los dedos que se vuelven casi insensibles al cabo de 15-20 minutos de inmersión, por lo que hay que hacer movimientos de los dedos para facilitar la circulación de la sangre. A pesar de todo esto, somos capaces de estar buceando en estas circunstancias hasta una hora y luego al subir a superficie tener ganas de jugar en el agua. Mis compañeros y yo somos unos entusiastas del buceo.