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Introducción.
Una
de las cuestiones relacionada con la biología más discutida
en nuestra sociedad es si un embrión humano es o no es un ser humano.
En este tema se explica la respuesta que da la ciencia a esa pregunta,
el conflicto que se genera cuando una mujer embarazada no puede o no quiere
asumir su maternidad, lo que establece la ley de un país en el
que se permite abortar, como es, por ejemplo, España, cómo
ha evolucionado en este país el número de abortos y qué
acciones han desarrollado algunas asociaciones de ciudadanos para intentar
disminuir el número de abortos.
Actividades
a realizar. Lee las explicaciones sobre el proceso embrionario humano
y realiza el Test de respuesta múltiple 21.1 y la pregunta de Relacionar
dibujos con nombres 21.1. Después, lee el texto sobre la legislación
española sobre el aborto y el número de abortos en España
y realiza el Test de respuesta múltiple 21.2, el
ejercicio Rellenar
espacios vacios a partir de un vídeo 21.1 y el Crucigrama
21.1.
Óvulos,
espermatozoides, cromosomas, genes y ADN
El
cuerpo de un ser humano adulto, de unos 70kg de peso, tiene unos 36 billones
de células, todas ellas con la misma información genética,
es decir con el mismo ADN, ya que todas ellas son hijas de su primera
célula, el cigoto, que es la célula que se formó
tras la fusión de un espermatozoide de su padre y de un
óvulo de su madre. El ADN de un espermatozoide no
es una sola molécula, sino 23 moléculas de ADN denominadas
cromosomas. Cada cromosoma contiene centenares de segmentos, denominados
genes, cada uno con información sobre una determinada proteína
humana. Entre los 23 cromosomas suman 21.000 genes. En los óvulos
sucede lo mismo, por lo que el cigoto contiene 46 cromosomas, 23
heredados del padre y 23 heredados de la madre y contiene 42.000 genes,
21.000 genes heredados del padre y 21.000 genes heredados de la madre.

De lo anterior se
desprende que el cigoto tiene dos genes que codifican una misma proteína,
uno heredado del padre y el otro heredado de la madre. Estos pueden ser
iguales entre sí o presentar ciertas diferencias. Cada vez que
se forma un espermatozoide, de cada una de las 21.000 parejas de genes
paternos, solo se escoge uno al azar de cada pareja, por lo que es muy
improbable que haya dos espermatozoides con los mismos genes. Lo mismo
sucede con los óvulos, por lo que es muy improbable que haya dos
hermanos con la misma información, es decir con los mismos 42.000
genes, exceptuando el caso de los gemelos univitelinos es decir procedentes
de un mismo cigoto.
En cuanto se forma
el cigoto, éste se empieza a multiplicar y en tres días
ya se forma un embrión de 16 células. Este proceso se
continúa a un ritmo altísimo, mucho más alto que
en todas las siguientes etapas de la vida y, además, se hace expresándose
toda la información que contienen esas células, denominadas
células madres embrionarias, ya que deben generar distintos
tipos de células para formar todos los diferentes tejidos y órganos
y no sólo para formar células de un solo tipo, como hacen
nuestras células de individuo adulto. Es decir el cigoto no es
un mero proyecto de individuo humano, como puede ser, por ejemplo, el
proyecto arquitectónico de un edificio, sino que se trata de una
célula viva autónoma, que no para de multiplicarse
de forma coordinada para hacer un individuo humano en fase embrionaria.
Este proceso, denominado
desarrollo embrionario, es un proceso continuo, es decir un proceso
en el que no hay diferencias significativas entre un momento y el siguiente.
Por intereses prácticos se dice que hasta la octava semana se hable
de embrión humano y que a partir de la novena semana se
hable de feto humano. La etapa de embrión humano se define
como aquella en la que se forman las estructuras básicas del cuerpo
(cerebro, corazón, otros órganos, columna vertebral y extremidades)
pero sin alcanzar la forma humana de la fase de feto. La etapa de feto
humano se define como aquella en la que se produce el crecimiento y la
maduración de los órganos anteriores y el inicio de los
movimientos, alcanzando la forma humana de la fase de recién nacido.
Es evidente que se trata de un proceso continuo en el que no existen diferencias
biológicas significativas entre una forma y la forma inmediatamente
posterior. Por todo ello no hay base biológica en la que puedan
apoyarse los legisladores para decidir hasta que día el embrión
no tiene derechos como persona y, en cambio, que al cabo de unas
horas ya si los tenga. En resumen, el cigoto es una célula
humana viva, que si se la deja en el útero, acaba dando lugar a
un niño o a una niña irrepetibles.

Embrión
humano de ocho semanas
Test
de respuesta múltiple 21.1
Relacionar dibujos con
nombres 21.1
La
legislación sobre el aborto voluntario en paises que lo permiten
como es España
Es una realidad que
muchas mujeres embarazadas no desean tener el hijo que llevan en su útero,
porque tenerlo les generaría muchos problemas, algunos graves,
o simplemente porque no lo quieren tener, sin más. Ellas y otras
personas piden que la legislación proteja su derecho a no tenerlo.
Esta situación genera un conflicto entre dos derechos: los derechos
de esas mujeres y los derechos de los no nacidos a vivir. Es evidente
que no se puede admitir que ningún deseo ni ningún problema
de una persona, por grave que sea, pueda solucionarse matando a alguien.
Pese a ello, en la práctica, en muchos países, se está
permitiendo abortar. En los países democráticos como es
España, en los que su Constitución no establece el derecho
inviolable a la vida del no nacido, dado que los no nacidos no pueden
votar y los adultos sí, incluidos los que se encuentran ante un
embarazo no deseado o piensan que un día pueden encontrarse en
esa situación, la legislación española permite el
aborto, llamándolo interrupción voluntaria del
embarazo (IVE). En la actualidad la norma base es la Ley Orgánica
2/2010, de 3 de marzo, de salud sexual y reproductiva y de la interrupción
voluntaria del embarazo. Esta ley ha sido modificada por la Ley Orgánica
1/2023, de 28 de febrero, que introdujo cambios en diversos aspectos relacionados
con el acceso, los derechos y las prestaciones sanitarias. Lo establecido
por ellas es:
- Aborto libre
hasta la semana 14. La mujer puede interrumpir voluntariamente el
embarazo sin necesidad de alegar causa si está dentro de las
primeras 14 semanas de gestación.
- El plazo se
extiende hasta la semana 22 para los supuestos de grave riesgo para
la salud de la embarazada y si hay riesgo de graves anomalías
en el feto.
- El plazo se
extiende más allá de la semana 22 si se detectan anomalías
fetales incompatibles con la vida,
o enfermedades fetales extremadamente graves e incurables, conforme
a lo que establezca un comité clínico.
- Con la reforma
de 2023, las jóvenes de 16 y 17 años pueden abortar sin
necesidad del consentimiento de sus padres o tutores.
- El Estado debe
garantizar que los servicios de aborto estén disponibles en centros
públicos del Sistema Nacional de Salud, de manera gratuita,
accesible y lo más próximos posible al domicilio de la
mujer, con equidad territorial y con acompañamiento,
- La mujer tiene
derecho a una baja por interrupción voluntaria del embarazo y
por menstruación incapacitante, si dicha situación
le impide realizar su trabajo, como se le reconoce en el embarazo.
- Los profesionales
sanitarios pueden renunciar a su colaboración con un aborto voluntario
alegando motivos de objeción de conciencia.
Estas leyes fueron
avaladas en mayo de 2023, por el Tribunal Constitucional, en su sentencia
44/2023 que reconoció la IVE como un derecho "esencial"
de las mujeres. Además, el actual gobierno socialista ha anunciado
que propondrá una reforma de la Constitución para incluir
explícitamente el derecho a la interrupción voluntaria del
embarazo, con el fin de protegerlo ante posibles futuros cambios.
Evolución
del número de abortos en España
En 2024
en España se practicaron 106.172 abortos voluntarios. Esto representa
un aumento del 24,9% con respecto a 2004, es decir en 20 años.
En cuanto a la tasa de mujeres que han abortado, en 2024 fue de 12,4 por
cada 1000 mujeres, la segunda más alta en los últimos veinte
años. En España el aborto es la principal causa de mortalidad
infantil de menores de un año ya que todas las demás
causas sumadas no llegan a generar 1000 fallecimientos al año.

Número de
abortos voluntarios (IVE) en España. Desde la ley de despenalización
del aborto de 1985, en España se han producido más de 2.800.000
abortos. El descenso posterior a 2011 se debe al menor número de
mujeres fértiles a causa de la caída de nacimientos desde
1977. La caída en el año 2020 se atribuye a la pandemia
del Covid. Gráfica realizada a partir de los datos del Ministerio
de Sanidad de España
En cuanto a las diferencias
entre comunidades autónomas en número de interrupciones
voluntarias del embarazo (IVE) por cada 1000 mujeres, la primera es Cataluña
con 14,8 seguida de Baleares con 13,8 y de la Comunidad de Madrid con
13,5. En 2024 en Cataluña se practicaron 21.761 abortos, 586 más
que en 2023, lo que significa el 20,5 % del total en España. En
cuanto a los motivos, el 94,6% de los casos fue por decisión
voluntaria de la embarazada, es decir no por peligro para la vida del
feto o de la madre. Cataluña lidera, con mucho, el número
de clínicas privadas que se ofrecen para practicar un aborto, los
precios medios oscilan entre 300 euros si el feto tiene menos de 12 semanas,
680 euros si tiene 15 o 16 semanas y un precio superior si tiene entre
17 y 22 semanas.

Número
de centros en los que se practican abortos por Comunidades. Ministerio
de Sanidad de España.
Métodos
abortivos
Existen dos métodos
para provocar un aborto: el farmacológico y el quirúrgico.
El farmacológico
consiste en dar una pastilla que debilita el endometrio,
que es el revestimiento interno del útero, por lo que se
dificulta la llegada de alimento y oxígeno al embrión, así
como su fijación; y una segunda pastilla que provoca contracciones
uterinas para provocar su desprendimiento.
El quirúrgico
presenta cuatro variantes según el número creciente de semanas
del feto:
- por aspiración
mediante una jeringa,
- por legrado
mediante la introducción de un instrumento con el que se
desprende el feto y el endometrio que lo acompaña,
- por evacuación
mediante pinzas que retiran el feto y aspirado del endometrio, y
- por parto inducido
en el que se combinan sustancias que provocan contracciones del
útero e instrumentos quirúrgicos.
Alternativas
al aborto en países en los que está permitido
El problema de
los embarazos no deseados no puede solucionarse, desde el punto de vista
ético, legalizando el aborto, porque eso significa legalizar la
eliminación de individuos humanos, individuos con el mismo
derecho a vivir que tenemos los ya nacidos.
- Si el motivo de
no querer que nazca el feto humano que se lleva dentro es de tipo económico,
las principales medidas para solucionar esta situación consisten
en ayudar económicamente a las mujeres embarazadas para que
los dejen nacer, en aumentar los días de baja laboral
por maternidad, en facilitarles pisos en los que puedan vivir
ella y su pareja, etc.
- Si el motivo es
que simplemente no lo desean, la sociedad ha de hacerse cargo de esos
niños, preferiblemente buscando unos padres adoptivos.
En España cada año se ofrecen unas 2000 familias para
adoptar un niño. Además de por estas razones éticas,
que son las principales, una sociedad debe responsabilizarse de los
no nacidos por su propio interés, ya que los niños
son imprescindibles en cualquier sociedad que quiera sobrevivir.
- Para revertir la
situación legal en un país en el que las leyes permiten
abortar, hay que tener en cuenta que como los no nacidos no se pueden
defender, su supervivencia depende exclusivamente de los ya nacido y
que, si vivimos en una sociedad democrática, la forma de ayudarles
es explicando la realidad de las cosas a las demás personas y
así conseguir una nueva ley que los proteja.
Aborto
y demografía
Si queremos una
sociedad con futuro, lo mejor es invertir en que hayan niños y
en que reciban una buena educación. No hay que olvidar que
la tasa de natalidad de España es una de las más
bajas del mundo y que sigue bajando. En 2024 la tasa media de fecundidad
en Cataluña fue de solo 1,08 hijos por mujer, en el conjunto de
España fue de 1,12, en Italia fue de 1,20, en Alemania, de 1,39
y en Francia de 1,66. Cabe recordar que para que una población
humana no disminuya las mujeres han de tener como mínimo 2,1 hijos.
La supervivencia
de una población depende directamente de su tasa de crecimiento
(natalidad - mortalidad + inmigación - emigración).
Cualquier país con una tasa de crecimiento baja, por mucha riqueza,
tecnología y armamento que tenga, perderá su soberanía
ante una población inmigrante en plena explosión demográfica,
es decir con muchos niños y adolescentes, porque éticamente
no se puede utilizar el armamento contra ellos.
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